Nota N° 5
Éste es el Quinto
Comentario de la Gira Sudamericana 2016.
Las “Banderas de
Macha”, como se conocieron las enseñas dejadas por el Gral. BELGRANO al
sacerdote de aquella localidad potosina del Alto Perú, luego de la derrota de
Ayohuma en 1813, para eludir su captura por los españoles, permanecieron setenta
años, clavadas en una pared de la pequeña Capilla, disimuladas detrás de
imágenes religiosas.
Al cabo de ese largo
intervalo, otro cura de la misma Capilla, haciendo limpieza y poniendo
orden, encontró las “Banderas de Macha”; dando cuenta de ello a sus Superiores.
Es curioso que una
de ellas presenta los colores de la misma forma que la actual: esto es, las
franjas celestes encerrando la blanca, que queda en el medio. Ésta fue
entregada, mediante ambas Cancillerías, al Gobierno Argentino en 1896 y se
encuentra en el Museo de Historia Argentina, en Buenos Aires.
La otra
“Bandera de Macha”, de aquel par escondido siete décadas, tiene las dos
franjas laterales blancas y la central, celeste.
Desflecada, como corresponde por el trajín de los combates, por el contacto con
ladrillos del muro y por el paso del tiempo, esta bandera, por decir
“invertida” en sus colores, yace dentro de una vitrina, en una sala consagrada
al Gral. BELGRANO, cuya imagen la, “custodia” si se quiere, dentro de la Casa
de la Libertad, histórico edificio sito frente a la Plaza principal
de Sucre, Departamento Chuquisaca, Bolivia; construcción levantada por los Jesuitas
en el siglo XVII para la primera Universidad de lo que ahora es
Bolivia y en cuya ex Aula Magna se proclamó la creación de la República
en 1825.
Trasmitió para todo el continente, Pacho Nazar, desde Sucre, Bolivia, 24 de abril de 2016.

Comentarios
Publicar un comentario